DIY Cartel de madera con Transfer

Como sabéis, este año las chicas de Hanbox decidieron hacer ruido y celebrar, junto a toda la comunidad, el Día del DIY. Además de mucho DIY también lanzaron un concurso entre toda la gente de la comunidad en el que podías ganar un taller en casa con uno de los bloggers de la comunidad.

Las ganadoras de este concurso fueron las chicas de Smelly Crafts, y los encargados de ir a su casa a impartir el taller nada más y nada menos que nosotros.

El taller: un cartel de madera personalizado con tranfer, decoupage y chalk paint.

Esta es la propuesta que nosotros llevamos como ejemplo al taller. Pero vamos a ver el paso a paso por si os animáis a hacer el vuestro.

Comenzamos con los materiales:

El primer paso es hacer cuatro agujeros en la madera con el taladro. Nosotros los hicimos a unos 5 cm de las esquinas.

Después, dividimos la madera en tres zonas delimitándolas con cinta washi de Miarco. La primera de las zonas irá pintada con chalk paint en Spray de Novasol; la segunda con Transfer Directo de Pinturas La Pajarita; y la tercera de ellas con Decuupage.

Una vez tenemos las tres zonas marcadas con la cinta, el primer paso es comenzar a pintar con la chalk en spray. Para ello, ademas de la cinta, cubrimos con un trozo de papel el resto de la madera. El primer color que hemos utilizado es el vede menta.

Recordad que para pintar con spray siempre os recomendamos pintar en perpendicular a la superficie y más o menos a unos 15 cm de distancia para que quede perfecto.

También es importante agitar bien el bote antes de comenzar a pintar, por supuesto 🙂

Al mismo tiempo hemos pintado también las bolas decorativas de madera que pondremos más tarde junto con la cuerda.

Una vez hemos dejado secar (con 10 min. es suficiente) retiramos la cinta y el papel para poder continuar con el resto.

La cinta washi de Miarco es ideal para que las líneas queden perfectas (os la super recomiendo) mirad:

A continuación, del mismo modo que lo hemos hecho antes, pintamos el otro extremo de la madera -donde haremos el decoupage- de color blanco.

Este es un consejo que siempre os doy para hacer el decoupage ya que si pintamos el fondo de blanco los colores de la servilleta se verán mucho mejor y más intensos.

A continuación -y una vez hemos dejado secar bien la pintura- comenzamos con el decoupage; una de mis técnicas preferidas. Como siempre os digo, es muy fácil y podéis aprender a hacerlo en a penas un minuto:

Tan solo tenemos que separar por capas la servilleta y quedarnos solo con la capa de color (normalmente las servilletas suelen llevar 3 capas).

Aplicamos una fina capa de cola para decoupage por toda la zona deseada, en este caso, toda la zona que anteriormente hemos pintado de blanco.

Con la cola bien repartida, es el momento de colocar la servilleta. Debemos tener cuidado de que no se nos rompa, ya que es muy finita. Con ayuda de los dedos comprobamos que está correctamente pegada por toda la zona.

Es el momento de aplicar una segunda capa de cola para decoupage por encima de la servilleta, de este modo la protegemos y nos aseguramos que queda perfectamente pegada. Además, esta segunda capa también nos puede servir como barniz.

Para eliminar los bordes sobrantes de servilleta por la madera, y tal y como habéis visto en el vídeo, los retiramos lijándolos con una lima de las uñas. De este modo quedan perfectos 😉

Ahora llega para mí, uno de los momentos más divertidos: hacer el transfer directo con el rotu y las imágenes de Pinturas la Pajarita. Es muy fácil y rápido y en nada personalizamos la superficie que deseemos. Si todavía no sabes hacerlo, mira este breve vídeo.

Seleccionamos las imágenes y las colocamos sobre la madera. Las sujetamos con un poco de cinta y pasamos el rotulador por encima de ellas ( con solo una vez es suficiente).

Con el depresor, rascamos por toda la imagen -por donde no rasquemos no se trasnferirá la imagen-. Debemos asegurarnos de rascar por toda la imagen para que la trasnsferencia quede perfecta.

Una opción que nos ofrece este transfer, y que a mi me encanta, es que podemos superponer imágenes, es decir, hacer una transferencia encima de otra que habíamos hecho previamente.

Ya casi tenemos nuestro cartel personalizado. Tan solo nos queda añadirle el cordón de palomar para colgar y unos tassels decorativos.

¿De verdad no sabes hacer tassels? es otra de las técnicas super fáciles que aplicamos en este cartel de madera.

Quienes me conocéis sabéis que soy muy fan de las borlas y pompones en decoración. Me parecen un elemento muy fácil (y barato) y que siempre nos puede venir bien para añadir un toque de color o dar un poco de personalidad a un objeto.

Además, hacerlos es muy fácil y nos viene muy bien para utilizar esos restos de lana que tenemos por casa.

Una vez tenemos las borlas terminadas, ya solo nos queda anudarlas en los dos agujeros inferiores de nuestra tabla de madera.

A continuación, pasamos también por los agujeros la cuerda de palomar junto con las bolas de madera para poder colgar nuestro cartel de madera.

Y listo! Ya tenemos nuestro cartel personalizado terminado!

De este modo podemos aprovechar restos de madera que tengamos por casa y darle un toque personal a pequeños rincones.

Nosotros lo hemos puesto en el patio, en nuestro rincón de los cactus. Os pondré una foto en Instagram para que veáis como queda 😉

Y antes de despedirme hoy. Dar las gracias de nuevo a Handbox por confiar en nosotros para este taller y a Smelly Crafts por abrirnos las puertas de su casa y tratarnos tan tan bien!

Que se me olvidaba! os dejo el vídeo del paso a paso, que se que son muchos ;p

Besacos a puñaos!!!

La transformación de nuestra escalera

Como ya os hemos ido adelantando por redes, hemos continuado con la transformación de nuestra casa, y en este caso le ha tocado a la escalera

Tras pensar mucho si cambiarla o no, qué hacerle y demás… decidimos que no queríamos meternos en líos de obras y demás y que lo mejor era una transformación manteniendo la escalera original. 

Vale, primer paso listo. Ahora el siguiente, trasformación? y esto como lo hacemos?

Tras investigar (y pensar mucho) decidimos -y creemos que fue la mejor idea- ponernos en contacto con Belén y Paula, las chicas de Pintar sin Parar

En seguida nos dieron respuesta a nuestra preguntas, y así nació la colaboración a través de la cual nuestra escalera ha dejado de ser «antigüilla» y se ha quedado «requetebonita». 

Efectivamente, la hemos pintado, y con pintura chalk!!! Si bien es cierto que esta pintura no se recomienda para este tipo de superficies. En este caso, desde Fleur y Pintar sin Parar nos recomendaron una imprimación y un barniz que han hecho que esto sea posible. 

Os enseño los materiales y comenzamos con el proceso de transformación. 

Creo que es de las veces que más materiales hemos utilizado

Como siempre en este tipo de proyectos, el primer paso es limpiar bien la superficie a pintar y transformar.  Una vez limpia, encintamos para poder comenzar con la imprimación

Tenemos unos suelos de los más feitos, eh? imaginaros por donde queremos continuar… 

Es el momento de comenzar con la imprimación. En este caso es de tres componentes. Los tenemos que mezclar bien entre si con la ayuda del taladro para poder batir bien. 

Mezclarla es muy fácil y en a penas un par de minutos está lista. Hay que conseguir que una vez están los tres elementos mezclados, tenga una textura similar a la masilla o el cemento. 

Para aplicarla, nos ayudamos con una llana y una paleta para que quede lo más liso posible.  Esta imprimación la tenemos que aplicar por la superficie a pintar. 

Es muy importante el tiempo de secado (24h) sin pisar la superficie. Una vez está completamente seco, toca lijar para dar un acabado perfecto y que quede bien suave y fino. 

Al terminar de lijar, comprobamos que el acabado es tal y como deseamos y limpiamos de nuevo para proceder a pintar (este es el momento que más me gusta) Nosotros comenzamos pintando la huella y los rodapiés ya que era la zona más amplia)

Previamente a pintar, por supuesto, encintamos de nuevo para proteger las zonas que no queremos pintar con este color. 

Como veis para que sea más fácil el proceso nos hemos ayudado de una cubeta y de los rodillos de Fleur, que os tengo que decir que aunque yo soy más de pincel, he disfrutado muchísimo y me encantan!!!

Dejamos secar este primer color (french mood) y seguimos por el frontal de los escalones. Como habéis visto en la foto inicial hemos creado un dibujo de mosaico por lo que primero pintamos la base, en este caso el color elegido fue chalk white. También nos hemos ayudado del rodillo para que la capa de pintura quede bien repartida y sea uniforme. 

Lo dejamos secar todo bien y nos ponemos manos a la obra con mi parte preferida por excelencia, pintar con el stencil. 

El stencil lo cortamos nosotros mismos con ayuda de Silhouette. Esto nos vino genial para poder cortarlo al ancho del escalón y por lo tanto que nos fuera más fácil a la hora de pintar. 

Para pintarlo, por supuesto lo hemos hecho con el pincel de estarcir y un color super bonito como es Malmo Green. 

Este proceso para mi es super relajante, y a pesar de que hay que llevar mucho cuidado y se tarda más que pintando únicamente con el rodillo, tengo que deciros que yo disfruté muchísimo pintándolo. 

El único inconveniente es que nuestras escaleras en una zona en concreto son muy estrechas y eso hacía que fuera un poco complicado moverse, pero por lo demás, yo feliz como una perdiz! 🙂 

Una vez terminé de pintar el stecil, cuando vimos la escalera, casi se nos cae la lagrimilla!!! 

Lo dejamos secar bien, y vamos a por el ultimo paso, el barniz!. En este caso el barniz que nos recomendaron está formado por dos componentes y es mate. (Es muy similar al barniz que se usa para pintar azulejos, pero en este caso, huele menos)

Por supuesto es muy importante mezclar bien ambos componentes. Lo aplicamos por toda la superficie y para ello utilizamos un rodillo de microfibra que es el que recomienda el fabricante. 

Con el barniz, al igual que con la imprimación, es muy importante que respetemos bien los tiempos de secado. Tenemos que estar 24 horas sin pisar para evitar que queden marcas o se ensucie, y listo!!!. Si!!!!! por fin tenemos nuestra escalera terminada!!!! parecía que ese día no iba a llegar, pero por fin llegó y no os podéis ni imaginar mi felicidad, por fin verlas cambiadas y a nuestro gusto, y lo mejor? hecho por nosotros mismos. 

Por supuesto con un proceso como este teníamos que montar un vídeo para que veáis bien el paso a paso y todo el proceso, porque de verdad, nosotros estamos encantados con el acabado y el resultado final. 

Qué os parece? vosotros también pensáis que ahora deberíamos continuar por el suelo?? Creo que el monstruo se ha despertado!!! jajaja

Desde aquí, mil gracias tanto a Fleur como a Pintar sin Parar por su ayuda, consejos y aguantar nuestros cientos de mensajes con dudas. Si no hubiera sido por ellas, esto no habría sido posible, y la verdad, estamos más que enamorados del resultado. 

Besacos a puñaos!!!!

PD: tengo que decir que los dos primeros días pasé  mucho tiempo sentada mirándolas alucinando con el cambio. 

Como decorar con copos metálicos

Conocéis los copos metálicos o metallic flackes?? son una alternativa económica al pan de oro para decoración, y además, son muy muy fáciles de utilizar. 

Yo compré un par de paquetitos hace un tiempo en Tedi y los tenía por casa. Y organizando el taller pensé: «qué mejor momento para llenarlo todo de dorado que en navidad?»

A raiz de esa prueba, nació este mini tuto, para que los conozcáis un poco mejor y veáis lo fáciles que son de utilizar. 

Como véis, yo tengo copos de dos colores (a penas me costaron dos euros cada paquete). Para aplicarlos, vamos a necesitar: cola blanca, un pincel, y pinzas para poder manipularlos con cuidado. 

En nuestro caso, la base sobre la que lo hemos aplicado es sobre un plato y un cuenco de cerámica -ambos están sin esmaltar-. 

Pues sí, es tan fácil como se ve en el vídeo. Lo que más me gusta es que en a penas unos minutos podemos decorar cualquier objeto. 

¿Lo vemos un poco más detallado?

Lo principal es esparcir la cola. Os recomiendo que lo hagáis por zonas y ayudándoos con un pincel. En nuestro caso es de secado rápido y con una cantidad pequeña es suficiente, recordar repartirlo bien para que no queden grumos.

Una vez tenemos la cola blanca extendida comenzamos a pegar los copos. Como os adelantaba antes, es mejor que los manipuléis con pinzas ya que son muy finos y delicados. 

Lo llevamos a la zona en la que lo queremos pegar, nos ayudamos con las pinzas, y con la yema del dedo comprobamos que se queda bien pegado. 

Una vez tenemos una zona lista, con cola aplicamos sobre el resto y continuamos del mismo modo. 

Repetimos el proceso hasta cubrir con los copos la zona deseada, y… tachán!!!! 

Ya tenemos el plato listo. En nuestro caso, hemos decorado también un cuenco para hacerle compañía al plato. 

Me parece una forma genial de personalizar o crear un cambio en la estética de algunos objetos. Estoy segura de que los utilizaré mucho más! 

Besacos a puñaos!!! 

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