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DIY reloj con falso patchwork

Uno de los últimos talleres de 2019 fue este reloj con mini hexágonos que tanto triunfó. Y a pesar de que ya ha pasado algún tiempo, todavía teníamos pendiente dejaros por aquí el paso a paso.

Hay veces en las que nos pilla el toro, es cierto. Pero si os prometimos que subiríamos el tuto, lo hacemos 😉

Y aquí está la prueba:

Vamos a ello!!! veamos los materiales:

El primer paso es cortar con gomaeva piezas iguales que las que tenemos de madera. Ello nos ayudará a conseguir un «acolchado» muy similar al que se consigue en patchwork y de un modo muy muy fácil.

Con estas piezas cortadas, ya podemos ponernos manos a la obra para comenzar a crear nuestro reloj.

Vamos a forrar nuestras piezas con las diferentes telas de colores. Para ello nos ayudaremos de una grapadora para que la tela quede bien tensa y consigamos de este modo el efecto deseado.

Tal y como se ve en las fotos, colocaremos primero la tela, después la gomaeva y por último la madera para comenzar de este modo a forrarlas.

La grapadora que nosotros hemos usado es de Salki, al ser eléctrica es muy cómoda y no es necesario hacer fuerza para grapar, pero si tenéis una de las manuales también la podéis usar sin problema, el resultado será el mismo.

La técnica que vamos a emplear es muy similar a la que se utiliza cuando se tapiza pero en este caso a muy pequeña escala. Iremos grapando siempre lados opuestos para que la tela quede con la misma tensión por todos los lados y sin arrugas raras.

Si no tenemos grapadora, también lo podemos hacer con la pistola de silicona caliente.

De este modo lo hacemos en todas las piezas, pero… Atención! en una de ellas debemos hacer un agujero por el que introduciremos el mecanismo del reloj.

Para ello, marcamos el centro en una de las piezas.

Y con el taladro y una broca de madera hacemos un agujero.

Ahora sí, podemos forrar esta pieza del mismo modo que lo hicimos con las anteriores.

En el caso de esta pieza, al tener el agujero, debemos abrirlo también en la tela y la goma, para ello nos ayudamos con un lápiz.

Por el trasero de la pieza, abrimos la tela hasta ver el agujero y lo atravesamos con el lápiz de modo que abramos la gomaeva y la tela.

Y listo! esta será la pieza en la que colocaremos el mecanismo del reloj.

Ahora nos toca, para mí, la parte más importante, y la que más cuesta, decidir la forma de nuestro reloj!

En los talleres siempre digo que el momento en el que decidimos como queremos que quede nuestro proyecto es el más importante y por ello es en el que más tiempo debemos emplear.

Yo os recomiendo que, en este caso, juguéis con las piezas probando formas y combinaciones de telas.

Una vez hemos decidido la forma de nuestro reloj, comenzamos a unir las piezas entre sí por la tarde de atrás con la grapadora.

Tal y como os mostramos en las fotos, os recomendamos que unáis cada uno de los lados con, al menos, un par de grapas para que quede bien sujeto y las piezas no se muevan.

Con las piezas unidas entre sí, es el momento de colocar el mecanismo del reloj. Los nuestros son de Innspiro. Nos gusta el diseño de las saetas rectas y sencillas.

Para montar el mecanismo, os recomendamos siempre seguir las instrucciones del fabricante. Es muy sencillo de montar ya que tan solo tendremos que colocar las piezas en orden y sujetarlas bien.

Y por fin! ya tenemos listo nuestro reloj, tan solo nos queda colocarlo en el lugar deseado 🙂

Qué os parece, os animáis a hacerlo??

Besacos a puñaos!!!

DIY platos decorados con rotuladores Pentel

¿Lettering? Sí, eso de dibujar letras bonitas que nos encanta y que la gente dice que con un poco de práctica es fácil. Sí, eso que a nosotros, por mucho que practiquemos no se nos da bien (al menos a mi, Raúl tiene más gracia que yo para esto).

Pues por ahí venía encaminado el último reto que nos propusieron las chicas de Handbox, en esta ocasión de la mano de la archiconocida marca de rotutaldores: Pentel.

Tengo que decir que soy una loca de los productos de papelería, y que cada vez que paso por una papelería bonita, algo pico. Por lo que, que nos llegara a casa un paquete lleno de rotus, a mi me hizo una ilusión loca.

Ahora, después de la emoción, llegaba la segunda parte: pensar en el proyecto, con algo de lo que no tenemos ni idea.

Tras probar los rotus y darle mil vueltas, nos decidimos por decorar unos platos de cartón -sí, de cartón- para poder utilizarlos en una fiesta como decoración. Y como son muy baratitos, los podemos cambiar siempre que deseemos.

¿Lo vemos?

Como podéis ver en el vídeo hemos intentado decorarlos con diferentes motivos. Muy sencillos eso sí, porque el lettering no es lo nuestro, pero lo de dibujar, tampoco!.

Hemos pintado unas banderitas, unos cactus…

Y todo ello con a penas materiales.

Vamos, que en nada de tiempo podemos personalizar la deco de casa, bien sea para una fiesta o un momento especial, o por ejemplo para darle un toque distinto dependiendo de la temporada.

Para colocarlos en la pared tan solo hemos utilizado un poco de cinta de doble cara de Ceys (que lo aguanta todo) y los hemos pegado haciendo un poco de presión.

Y ahora sí, ya los tenemos listos!

Si te gusta nuestro proyecto, puedes votarlo en el perfil de instagram de Pentel, y al mismo tiempo, ver los super proyectos que se han presentado para este desafío y votarlos también.

Besacos a puñaos!

Wabi-Sabi, la belleza de la imperfección

Wabi-sabi (侘・寂) es un término japonés que describe «la belleza de la imperfección». Este punto de vista está muy presente en la sociedad japonesa: en forma de elementos de aspecto natural o rústico que aparecen en los objetos cotidianos o en algunos elementos arquitectónicos.

El wabi-sabi combina el minimalismo, con la calidez de los objetos provenientes de la naturaleza.

Hoy me paso por aquí, además de para dejaros esta breve definición del concepto, para poder mostraros cómo aplicar esta pintura y conseguir este fantástico efecto imperfecto en vuestras paredes.

Como podéis ver en el vídeo es muy fácil, y lo mejor de todo? que no hace falta ser un experto pintor ni tener una buena técnica para aplicarla, sino todo lo contrario.

Para aplicarla lo único que necesitamos es aplicar brochazos en dos direcciones, éste es el secreto para que quede perfecto. Pero os lo detallo todo un poco más.

Esta es una pintura mineral (algo similar a la cal) y lo mejor de todo es que a penas huele y tiene un secado muy rápido. Tal y como se ve en las imágenes, es un tipo de pintura muy muy espesa -del estilo de cuando amasamos cemento- por ello es importante la dilución que hagamos en agua para su aplicación.

Para la primera capa (para conseguir el acabado tenemos que aplicar dos) diluimos un 60% de pintura, con un 40% de agua y mezclamos bien.

Para comenzar a aplicarla, tan solo necesitamos un pincel plano o paletina y comenzamos a pintar dando brochazos en dos direcciones, como si hiciéramos cruces.

Una vez tenemos aplicada la primera capa, creamos la segunda disolución en agua y damos una segunda mano de pintura.

Los porcentajes para esta nueva disolución son:

Con la primera capa de pintura totalmente seca, y esta segunda dilución en agua bien removida, podemos comenzar a aplicar una segunda pasada de pintura wabi-sabi sobre la superficie.

En el caso de esta segunda capa, la pintura es mucho más espesa y por lo tanto es lo que nos va a ayudar, ademas de aplicar mayor color, a conseguir el efecto de textura deseado.

Ahora tan solo queda dejar secar bien y listo!

En muy poco tiempo y sin ninguna técnica especial, podemos dar a cualquier habitación de la casa un toque especial y personal con esta pintura.

Yo reconozco que cada vez me gusta más y tengo claro que en la próxima reforma de la casa, alguna de las paredes tendrá este acabado.

Besacos a puñaos!

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